Parece que a las personas se nos hace una montaña cuándo tenemos que mostrar nuestras emociones,  sobre todo si estas son “negativas” Todos nos escondemos a la hora de llorar. En los entierros pese a que es normal y no solo está justificado sino que es raro que la gente no llore (sobretodo familiares) la gente suele utilizar gafas de sol. No nos gusta que nos vean el corazón de nuestras emociones porque nos sentimos débiles y vulnerables.

Pero no siempre el problema viene de ahí puede venir de otras muchas circunstancias como por ejemplo el haber obtenido reacciones negativas de otras personas cuando mostrabas tus emociones.  ¿Te suena la frase: “Los hombres no lloran”, “no llores que no es para tanto…”

Si alguna de tus emociones era suprimida cuando eras pequeño es muy probable que te muestres reacio a exteriorizarlas ahora.

 

Pero,  ¿por qué nos cuesta tanto expresar nuestras emociones?

 

Me cuesta expresar mis emociones

En ocasiones,  estando con amigos no somos del todo sinceros, nos cuesta hablar de cosas profundas en grupo.

 

En cambio si quedas a solas con un amigo, los dos os vais a abrir cada vez más y es probable que toquéis temas personales y emocionales que de otro modo no tocaríais. Dos compañeros de trabajo son capaces de tener una amistad de años pero jamás haber hablado de temas personales y todo porque no se han reunido a solas fuera del trabajo y han forjado una amistad más sincera.

 

La gente no suele ir por ahí soltando sus emociones y cada uno tendrá sus propios motivos. No querer mostrar debilidad, malas experiencias en el pasado al haber mostrado tus emociones…

Muchas gente piensa que mostrar tus emociones te debilita y entonces te vuelves vulnerable. pero.. ¿qué puede pasar si alguien sabe que estás sufriendo por algo?

En las mediaciones, hay personas que no quieren mostrar sus emociones porque creen que es una “baza” para que la otra persona no sepa por dónde puede “atacar”. Es simplemente una cuestión de estrategia. ” Si el otro sabe que  con esto sufro puede utilizarlo para hacerme más daño…”

Mostrar tus emociones no es malo, al contrario. Si nos acostumbráramos a decir lo que sentimos, mucha hipocresía se acabará. Y esta hipocresía es realmente lo que nos hace sufrir, no mostrar como nos sentimos.

Cuesta expresar las emociones, por ello os podemos proponer empezar por  formas diferentes de hacerlo a la más extendida que es la verbal. Podemos escribir una carta, enviar un mensaje…  ¿os habéis fijado que cada vez más personas expresan sus sentimientos a través de facebook?

 

Y una vez  has empezado te das cuenta de que todo es más sencillo. Que no tienes que llevar una mochila con tanto peso que te hace estar disimulando constantemente.

Es muy bueno que no te avergüences de lo que sientes y si alguien no es capaz de aceptar tus sentimientos es que esta persona no está preparada para estar al lado de alguien tan grande como tú.

Te proponemos dejar de hablar de lo que te molesta de la otra persona y empezar a hablar de cómo te sientes cuando la otra persona actúa así. A ver que sale… ¿Jugamos?

Fuente original de Domenec Benaiges Fusté. Modificado por Carol Pinilla